porpuesta, rodear la palabra

Correo
alpargatas al costado del galgo flaco
el arrastre, el regreso
errado el camino que conduce a casa
barda de piedra, sombra de ombú


camino bajo los álamos
polvo para los pies pasa las sandalias
alas en los tobillos
polvo gris entre los dedos, uñas negras
esta es la marcha, algún lugar para ir
sin demasiada precisión, donde fijo
donde fresco, brisa entre los olivos
el insecto sobre la piedra mueve sus filamentos
piedra quieta, metida en su memoria
fosforece, piedra, en su memoria
deja de serlo un ulises
el dorado brisa recuerda ambrosía
coloca el aire, levantada, la sombra en su lugar

Private
no bajo una piedra
atizada
a la atizada luz del día
atizado
están privatizando Pemex


propuesta, rodear a la palabra
sílabas arrojadas al cuerpo
en Brasil flores al mar el día de su diosa
paladearla, bucearla, en lo que cabe
cantarle una canción de se-lo-me- re-ce
un celo, peligro de celada
quien sale a buscar a medianoche, insomne

sobrevivir a la desintegración es un arte
de surgir, florar, invisibilizarse en zarza
-él, tú, yo tan civilizados

merece un canto toda aquella, mínimo
merece un canto toda aquella
experta no rapaz en devolver sentido
-cercana, a punta de lengua, de esquina-
a los que se les sustrajo, grajo
sustraer grajo en el sentido de la espera y pico

de este lado surgen los primeros brotes
de aquí para allá, de allá para aquí
saltamontes en equipo, verdes
soles sobre las chapas de zinc, rojos
monarca que impone a vuelta de rueda
el tiempo de homenajearla llegó


regresa lo humano, que sí se fue
no es cierto que siempre ha sido así esto
lo esencial a rescate a cómo dé lugar
lugar no da, es lo que falta
lo esencial, que nos protege de la escarcha
sobre el techo esencial, no siempre hay techo
lo esencial, abecé de la potencia
la esencial potencia, dominio del amigo mono
el cuerpo humano del niño palestino
cuerpo, humano, niño, palestino: memoria de agujeros
el cuerpo árabe, por ahora el árabe
lo que no hay son cargamentos de afecto por la calle
tan necesarios
tirados al mar
los afectos, la cosecha entera para que suba el precio
limpios los platos, de palo los de afuera


subida lenta entre piedras
bajo los pies pisadas sin sentir
unas crujen, guijarros
amparo nocturno al remontar la cuesta
volver turba el pensamiento
turbante, la idea
lo decidido antes, decidido ya
un bulto, un saco, un golpe en la belleza
una vuelta de cabeza desaparece el amor
el amor, torre de crudo
otra vuelta de tuerca de la mirada
gira la rueda del giratorio
chilla sobre la huella invisible

máquina de moler la máquina del miedo

Private

están reconquistando a quien se deja
caer alondra abajo
de tumbo en tumbo por los pliegues del sueño
sueños españoles, tiempo capital


tocar tierra no es tocar tierra

no se compara un acto con otro
grumos, granulados de humedad
aun cuando no llueve, llueve

hay que agarrar, meter mano, algunos comen

acierta Martínez, el pájaro es blanco
su figura carga con un agregado
arriba, esa aliteración en ge
cuelga de la rama, le sobra al gajo
el pájaro prueba que todavía está

se le arrojan demasiados ingredientes rojos
rojo canto, rojo vuelo, pico rojo

dardos de misterio rebotan en las plumas
necesarias, completas, ni una de más
unos pocos gramos de peso para cualquier mano
en su interior el pájaro está intacto

semillas sembradas amarillas
el pie se hunde en los terrones
una tórtola se ahueca en uno

tocar tierra es eso: tocar tierra



camino bajo los álamos

polvo para los pies pasa las sandalias

alas en los tobillos

polvo gris entre los dedos, uñas negras

esta es la marcha, algún lugar para ir

sin demasiada precisión, donde fijo

donde fresco, brisa entre los olivos

el insecto sobre la piedra mueve sus filamentos

piedra quieta, metida en su memoria

fosforece, piedra, en su memoria

deja de serlo un ulises

el dorado brisa recuerda ambrosía

coloca el aire, levantada, la sombra en su lugar

 

 

 

Private

no bajo una piedra

atizada

a la atizada luz del día

atizado

están privatizando Pemex

 
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